Las personas pueden cambiar tanto por dentro cómo por fuera? Por fuera seguramente si, el paso del tiempo es inevitable y seguramente uno no es el mismo que era hace tiempo atrás. Como nadie lo es. En cuanto a los cambios internos. Uno puede cambiar? Según me decía un psiquiatra la otra vez, es muy difícil que las personas cambien algunas conductas. Sobre todo cuando son conductas patológicas. En casos extremos las personas que tienen comportamientos sicóticos, trastornos de personalidad es muy difícil que cambien. En la gente “normal” cuando tienen malas conductas o actitudes. Raramente uno puede toparse con alguien que quiera modificar su actitud. La mayoría de las veces no lo hacen y muchas veces tienen la hipocresía de echar culpas hacia afuera y “lavarse las manos”. Pero sigamos pensando…… realmente podemos cambiar? Si uno desea cambiar pienso que sí. Pero los cambios nunca son de la noche a la mañana. Cuestan y llevan su tiempo. Pero claro siempre y cuando uno desee cambiar. Hay gente que no tiene la más mínima intención de cambiar y con enorme arrogancia dicen cosas así: “Yo no cambio más…” Pero llevemos nuestra reflexión hacia el campo del amor. De cuando uno ama a una mujer que a la larga nos muestra ser mentirosa, hipócrita, mala persona etc, etc. Que tiene defectos evidentes para cualquiera que la vea menos para uno que la ama de forma “ciega”. Y con lo cual se pone una “venda en los ojos”. Pensemos en que la mujer con la que uno sale es alguien que tiene un pasado o “prontuario” no muy favorable para uno. Le fue infiel a sus últimos ex novios, es alguien de una vida sexual muy promiscua pero que cuando se interesa en alguien lo desea esconder bajo la alfombra y capaz de hacer cosas que acarician lo inmoral y de una hipocresía infinita. Uno puede pensar que esa persona cambiaria por uno? Uno puede pensar que va a cambiar?. Pensemos en 2 clases de mujeres.
La primera: Una mujer maravillosa como persona, de una sensibilidad extrema. Que ama la música, de hecho toca piano y canta. Le encanta el arte en general. De hecho escribe algunos cuentos que realmente son maravillosos. Cree en el amor romántico y es capaz de emocionarse hasta las lágrimas al oír alguna balada. Y ama profundamente a uno. Sólo hay un problema. Es extremadamente fea. De narices grandes. Miope con un ojo visco, con bellos en su cara. Sin senos. De cuerpo gordo y algo deforme y con un aliento digamos a………… morgue. Seria por “dentro” la mujer perfecta pero por “fuera” uno no se sentiría atraído. No habría “piel”. No nos gustaría. No habría deseo. Y sabemos que a una mujer de tan feo cuerpo transformarla en una mujer hermosa. Sería algo utópico.
La segunda: Una mujer hermosa por fuera. Con un cuerpo escultural. Buenos senos, buena cola. Hermosa por fuera. Pero “por dentro”, una mujer fría, cruel, sin códigos, sin moral, hipócrita, infiel y el peor bicho con el que te podes topar en la faz de la tierra. En este segundo caso pienso que hacer a una mala mujer en buena mujer es algo que simplemente jamás se podría lograr y es tan utópico cómo volver bella a la mujer que es muy fea por fuera.
Como este psiquiatra me dijo. Cambiar ciertas actitudes en las personas es muy difícil y a veces no se puede cambiar nada sobre todo cuando hablamos de personas que tienen conductas que muestran algún tipo de desorden o patología o quizás tan sólo maldad pura. Queda en uno poderse dar cuenta de que hay cosas o personas que simplemente jamás cambiaran y que seguramente no merecen estar bajo la consideración de uno.