Una de las cosas que siempre odie era darle la razón a mi madre siempre que me cuestionaba algo. Hasta la fecha de manera frecuente se repetía una escena cuando yo conocía a una chica con idea de tener una relación sentimental y ella me decía: “Me parece que te equivocas con esa chica no es para nada buena para vos …” A lo que yo le respondía: “Nada que ver madre, mi novia claro que es buena…” Cosa no muy sencilla de hacer era darle al final la razón u oír un “Te lo dije…” Frase dicha con cierto grado de frustración al no haber advertido sus consejos a tiempo. Pero no sólo en lo relacionado a cuestiones de parejas equivocadas en las que mi madre podía darse cuentas de cosas que yo no veía o no quería ver tenia la razón sino en otras tantas cosas. Darle la razón era algo que me costaba hacer salvo que los hechos demostrasen que la tenía.
Mi madre es alguien que siempre me da consejos como dije antes. Y yo, como hijo rebelde, son consejos que la mayoría de las veces suelo desobedecer. Aunque muchas veces los hechos le den la razón. Por una rebeldía que nace en la adolescencia y a veces se queda por mucho tiempo en uno. Tiendo a mis padres a cuestionarles todo. Cosa que se termina repitiendo con el tiempo cuando uno es padre y tiene hijos (Y el cuestionado es uno por los hijos). No siempre nos llevamos bien mi madre y yo. Y es que somos tan diferentes en tantas cosas… !!!Quizás por una rebeldía inconsciente es que uno termina teniendo pensamientos opuestos a los padres que uno tiene. Aunque otras veces el pensar diferentes en tantas cosas es también por convicción.
Pase la barrera de los 30 y ella la de los 60 y hasta ahora aún esta ahí…. Cosa que es en cierta forma una fortuna ya que vi a más de uno/a perder a su madre en su niñez, adolescencia o entrando a los 20 y tantos años y yo aún la tengo. Aunque debo admitir es algo que no valoro siempre. Ahora ante algún problema de salud deseo fervientemente que todo salga bien y empiezo a tener conciencia de lo frágil que es la vida y de lo efímero que es todo.
Hoy en Argentina es “el día de la madre” y más allá de las cuestiones comerciales que la sociedad de consumo le da a estas fechas lo cierto es que estas fechas ayudan para hacer un parate y reflexionar sobre esto. Cosa en la que uno no se detiene a reflexionar siempre.
Sigo teniéndola a ella y a sus consejos que la mayoría de las veces no los sigo aunque muchas veces termine diciéndole: “Madre tenias razón….” Y ella me termina diciendo:” Te lo dije…”