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El blog de ideasypensamientos.

Este bolg es un sitio en donde deseo tocar diferentes temas que van del amor, política o lo que fuere desde mi perspectiva de cómo veo las cosas, poder dejar lo que uno piensa e intercambiar ideas creo es algo bueno...

Posts con #relaciones personales categoría

La sorpresa.

Publicado en 18 Septiembre 2014 por ideasypensamientos. en relaciones personales, amor

La sorpresa.

José era un joven criado bajos las reglas de una familia cristiana católica apostólica romana. Su religión le fue impuesta a escasos momentos de que él haya nacido con el bautismo. Después siguieron todas esas cosas que hacen a las costumbres católicas. Su hermana mayor se había ido a otra ciudad para hacerse monja. Sus padres tenían la costumbre de rezar antes de consumir alimentos. Su abuela Rita, que aún permanecía viva, tenía la costumbre de andar con un rosario a cuestas. Y hablar de Dios, del fin del mundo y de la vida más allá de la muerte. Eran temas comunes para ella. Ahora que lo pienso creo que cuando uno llega a viejo y es más consciente que la muerte esta más cerca, necesita creer en religiones y en esas cosas.

José había pensando en hacerse sacerdote de pequeño pero fue una idea que desestimo con el tiempo. Su abuela Rita estaba orgullosa de la elección que había hecho su nieta, la hermana de José. Pero José había decidido estudiar abogacía. José no sólo aceptaba a raja tabla las reglas católicas sino que además nunca las cuestionó. En los temas relacionados a la política podría decirse que se volcó hacia la derecha. Y para muchas cosas tomó una actitud más bien conservadora.

En cuanto al amor y al sexo, José a pesar de tener 29 años tenía poca experiencia amorosa. Novias, novias en realidad no tuvo. Una vez una chica le dio bola a él pero sólo salieron un tiempo y llegaron a unos besos nada más. José era virgen y pensaba que el sólo pensar en sexo era un pecado. Masturbarse era un pecado y cuando sentía atracción hacia mujeres en el fondo se sentía mal consigo mismo. No sólo por cuestiones religiosas José tenía tan poca experiencia en el sexo, su enorme timidez tampoco lo ayudaba mucho.

En una feria conoció a una mujer que lo deslumbraría por completo. Ella se llamaba Débora. Había un pequeño detalle que José en ese momento no sabía. Y es que Débora era una travesti. Débora era alguien que pensaba que la condición femenina o masculina en una persona es más bien algo mental. Débora tenia documento en el que estaba escrito que era una mujer. Débora se sentía mujer a todo momento y no tenía problemas en tratar en discriminador y hasta nazi a aquel que le dijera que no es una mujer real. Débora esa tarde se sintió atraída por José en la feria y le sonrió. José dejando su timidez de lado encaró rumbo a Débora y le pregunto si le gustaban las ferias o una tontera por el estilo.

Entablaron contacto y él, como caballero que es, se ofreció a acompañarla por la feria. Cosa que ella acepto con mucha complacencia. Débora en realidad parecía una mujer y digo más, parecía una hermosa mujer. José al lado de ella experimentaba todo tipo de sensaciones.

Después de haberse conocido ahí en la feria, Débora y José siguieron viéndose con frecuencia hasta que pasaron unos 4 meses. Una noche de sábado él le pide que sean novios y ella acepta. Los 2 en verdad se estaban enamorando y para Débora, José era un tipo muy interesante. Lo único que le chocaba era el fanatismo religioso que José tenía. A pesar de que Débora se consideraba una mujer o al menos eso decía a quien la quiera oír. No le había contado a José su condición real, primero porque no lo considero importante y después por miedo a perderlo. De todas formas eso no impidió que se pusieran de novios y vivieran unos 1 años de amor intenso.

Amor intenso en verdad pero sin sexo. Débora antes de empezar su relación con José había tenido sexo con innumerables hombres pero desde que estuvo con José le fue fiel en todo sentido incluyendo el sexual aunque el aguantarse sin sexo era algo que le estaba siendo difícil. En cuanto a José dado fundamentalmente por sus creencias religiosas, era virgen. Esa condición Débora la sabia. Los entornos tanto de uno como del otro no se habían cruzado demasiado. Aunque los padres de José habían conocido a Débora y les parecía una chica agradable.

Después de un año de relación entre José y Débora, José se gradúa de abogado y en poco tiempo comienza a trabajar en un estudio jurídico. Cuando se sintió en condiciones económicas le pidió a Débora casamiento. Ella aceptó aunque con una sensación agridulce pues no sabía que haría José cuando supiera la verdad. Por momentos pensaba en que él la aceptaría tal y cual es. Si José realmente la amaba la aceptaría tal cual es y si no la acepta entonces no la ama de verdad, pensaba ella.

Se casaron nomás, hubo fiesta familiar y religiosa. Ella vestida de blanco y él vestido con un traje negro. La luna de miel seria en una ciudad turística. Cuando llegó la “primera noche” con su flamante esposa y después de haber andado por la playa. Están listos para intimar. Ella se veía sexy en un bikini de color rojo a media luz. Y José estaba realmente excitado y se desnudo y se metió a la cama. Comenzó a besarla, ambos se besaban y primero le saco el corpiño de color rojo. Era un momento que José había esperado toda su vida. Él besaba sus pechos desnudos y en ese momento quiere verla completamente desnuda por lo que decide sacarle la prenda de abajo. Ahí notó algo extraño y si bien no había estado nunca con una mujer igual notó algo fuera de lo común. Prendió la luz y al ver lo que vió su cara se le lleno de horror y empezó a gritar:”Hay Dios mío!” Ella le dijo que podía darle una explicación pero él salió completamente desnudo de la habitación gritando:”Hay Dios mío!”

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